12/6/2009

La sesión del emepetres

Como este blog ya mostró su lado culto y sensible (llamarlo "lado puto" queda feo), y viendo que la temática del sitio se nos escurre como arena entre las manos, he decidido empezar a reseñar y criticar discos (de música, eh).
Total, ¿a quien carajo le va a importar? ¿A los 3 gatos locos que leen este blog mientras lo escriben?
Y en una era en la que lo digital se come al analógico, el escuchar temas sueltos se come al disco como obra conceptual en un todo, una época en la que el barrabrava se come el chori a medio cocinar, está bueno revisar los discos como una obra entera, como el músico y/o artistas (no siempre van de la mano) lo concibió cuando se sentó a escribirlo. Porque el artista se sentó y pensó "voy a escribir este DISCO y me voy a llenar de plata, de minas, de merca, de alcohol y de autos".

Hagamos foco: "voy a escribir este DISCO". No compilado de canciones, no rejunte de mp3... D-I-S-C-O.
Así que esta sesión (del emepetres) se dedica a analizar discos que me me interesaron a mí.

NO, no discos que te interesaron o te pueden interesar a vos. A MÍ. Y si a vos no te interesa, curtite, blogspot tiene como 3 millones de webs de música.

Hoy arrancamos con el último disco de Green Day: 21st Century Breakdown
Green Day hace el camino difícil; cuando masas y masas de punkis sin sesos los seguirían hasta el fin del mundo solo por la música que hacían 15 años atrás, ellos eligen cambiar el rumbo y jugarse su carrera y sus adeptos con una ópera - rock (género que caducó en los noventa).

¿Son boludos? Parece que no... eso al menos es lo que ellos nos dejan inferir desde sus declaraciones
"No, no somos boludos" dijo Billie Armstrong. Que la historia te juzgue, Billie, decimos nosotros.

Yendo al disco, podemos calificarlo con 54,32 estrellas sobre un total de... en fin, el disco está muy bueno, va a dividir las aguas entre los que digan:
"EHH GRIN DEI PUTO, TE VENDISTE, HACES BALADITAS POP PARA VENDER! P-U-T-O!!!"
Y aquellos con más sentido musical y de contexto que podremos decir que vemos una banda en constante evolución, que puede poner su carrera musical como la vida misma, empezando con su disco debut en la temprana adolescencia y que hoy en día demuestra que está en la adultez, donde una fuerte crítica, sin pelos en la lengua, hacia la sociedad y el mundo actual muestra que no perdió la escencia punk que los vio nacer, y que dio sentido a su carrera al punto de llegar a superarla y trascenderla.

Green Day, los idiotas americanos te salivan.
Los que reconocemos al enemigo nos sacamos el sombrero.